
Un cierto hombre plantó una rosa y la regó fielmente y antes de que floreciera, la examinó.
Vio que el capullo pronto florecería, pero notó espinas en el tallo y pensó:
“¿Cómo puede tan bella flor provenir de una planta cargada de tantas espinas afiladas?” Entristecido por este pensamiento, se olvidó regar la rosa y, justo antes de que pudiera florecer, murió.
Así pasa con mucha gente.
Dentro de cada alma hay una rosa.
Las cualidades que reflejan a Dios colocadas en nosotros al nacer, crecen en medio de las espinas de nuestras fallas.
Muchos de nosotros nos miramos a nosotros mismos y vemos tan sólo las espinas, los defectos.
Nos desesperamos, pensando que nada bueno puede salir de nosotros.
Descuidamos regar lo bueno en nosotros y, eventualmente se muere. Nunca alcanzamos nuestro potencial.
Alguna gente no ven la rosa dentro de sí mismas; alguien más tiene que mostrárselas.
Uno de los grandes dones que una persona puede poseer es la habilidad de llegar más allá de las espinas de otros y hallar la rosa dentro de ellos.
Esta es una de las características del amor… mirar a una persona, conocer sus verdaderas fallas y aceptar a esa persona en nuestra vida… siempre reconociendo la nobleza en su alma. Ayudemos a otros a darse cuenta de que pueden superar sus fallas.
Si les mostramos la “rosa” dentro desí, ellos conquistarán sus espinas. Sólo así florecerán muchas veces.
La Parábola de la Rosa fue escrita por Umair... un estudiante universitario en Arabia Saudita.
POEMA ESCRITO POR EL | RESPUESTA ESCRITA POR ELLA |
Si al mundo entero le quedaran veinticuatro horas de existencia, todas las líneas de teléfono, los chats y correos electrónicos se saturarían de personas que llamarían a alguien para decirle: "Lamento haberte hecho sentir mal", "Perdóname", "TeQuiero", "TeEstimo", "Cuídate"y hasta algunas veces "Siempre te amé pero nunca te lo dije".
La pelota es un círculo. No tiene principio ni fin. Esta nos conserva juntos, como nuestro círculo de amigos, pero el tesoro que hay dentro para ti, es como el aire: no lo puedes tocar pero lo puedes sentir y ese sentir es el tesoro de la amistad que me has otorgado.
Hoy te paso la pelota de la AMISTAD a vos. Compartí esto a tus verdaderos amigos. No te sientas mal si alguien no contesta, al final sabrás que tu conservas la pelota para pasársela a otras personas.






