A la pregunta: ¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)? Un estudiante escribió lo siguiente:
En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa total del Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen.
Tengo, sin embargo, entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas.
En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones: la mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno. Dado que hay más de una religión que así se expresa y que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno.
Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial.
Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno:
Según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas.
Hay dos posibilidades:
1).- Si se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión subirán hasta que el Infierno se desintegre.
2).- Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que se congele.
¿Qué posibilidad es la verdadera?
Si aceptamos lo que me dijo Ana en mi primer año de carrera (“hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo”), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera y, por tanto, daremos como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado.
El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido, dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino, lo que explica por qué Ana no paraba de gritar ‘Oh Dios mío!'
Dicho estudiante fue el único que sacó sobresaliente
Mientras recogia un poco mi habitacion he encontrado esto, una hoja que me paso mi hermano pequeño. Se ve que se la dieron alguno de sus amigos.
A ver si vosotros llegaris a entender algo.Basado en un hecho real de hace varios años en Francia y publiado en un periodico:
"Estimado señor Ministro de la Defensa Nacional, permítame presentarle respetuosamente el caso siguiente, referente a mi situación personal, con el fín de solicitar mi baja inmediata de mi deber del servicio militar.
Tengo 24 años, y estoy casado con una viuda de 42, la cual tiene una hija de 25 años, que ahora tambien se ha convertido en mi hija.
Mi padre se ha casado con esta última.
En la actualidad, mi padre se ha convertido pues en mi yerno, puesto que se ha casado con mi hija. Por consiguiente, mi hija, que es tambien mi nuera se ha convertido en mi madre, ya que es la esposa de mi padre... Mi mujer y yo hemos tenido un hijo en Enero.
Este niño se ha convertido en el hermano de la mujer de mi padre, lo que equivale a que es cuñado de mi padre. Como consecuencia, es ahora mi tío, puesto que es hermano de mi madre.
Ahora bien, como hemos dicho, ya sabemos que mi hijo es tamboen mi tío.
La mujer de mi padre, en Navidades ha tenido un niño, que es a la vez mi hermano ya que es hijo de mi padre, y al mismo tiempo mi nieto, puesto que es hijo de la hija de mi mujer.
Como resultado, soy ahora el hermano de mi nieto, y como ya sabemos que el marido de la madre de una persona es el padre de esta persona, resulta que soy el padre de mi mujer, y hermano de mi hijo.
Por consiguiente soy mi propio abuelo.
Por este motivo, Señor Ministro, le ruego que me conceda el derecho a regresar a mi hoar, ya que la ley prohíbe terminantemente que el padre, el hijo y el nieto sean llamados a filas al mismo tiempo. Confiando en su comprension, le mando un muy cordial saludo."
(el articulo publicado explica al final dque esta persona fue eximida del servicio militar obligatorio con la siguiente mencion en su expediente:
"Estado psíquico inestable y preocupante, con trasornos mentales agravados por un clima familiar perturbador
Un paisano encontró en Catamarca un huevo muy grande. Nunca había visto nada igual. Y decidió llevarlo a su casa.
-¿Será de un avestruz? -preguntó a su mujer.
-No. Es demasiado abultado -dijo el abuelo.
-¿Y si lo rompemos? -propuso el ahijado.
-Es una lástima. Perderíamos una hermosa curiosidad - respondió cuidadosa la abuela.
-Ante la duda, lo voy a colocar debajo de la pava que está empollando huevos. Tal vez con el tiempo nazca algo- afirmó el paisano, y así lo hizo.
Cuenta la historia que a los quince días nació un pavito oscuro, grande, nervioso, que con mucha avidez comió todo el alimento que encontró a su alrededor.
Luego miró a la madre con vivacidad y le dijo entusiasta:
-Bueno, ahora vamos a volar.
La pava se sorprendió muchísimo de la proposición de su flamante cría y le explicó:
-Mira, los pavos no vuelan. Te sienta mal comer deprisa. Entonces trataron de que el pequeño comiera más despacio, el mejor alimento y en la medida justa.
El pavito terminaba su almuerzo o cena, su desayuno o merienda y les decía a sus hermanos:
-Vamos, muchachos ¡a volar!
Todos los pavos le explicaban entonces otra vez:
-Los pavos no vuelan. A ti te sienta mal la comida.
El pavito empezó a hablar más de comer y menos de volar. Y creció y murió en la pavada general:
¡pero era un cóndor! Había nacido para volar hasta los 7,000 metros. ¡Pero nadie volaba..!
El riesgo de morir en la pavada general es muy grande. ¡Como nadie vuela!
Muchas puertas están abiertas porque nadie las cierra y otras están cerradas porque nadie las abre.
El miedo al hondazo es terrible. La verdadera protección está en las alturas. Especialmente cuando hay
hambre de elevación y buenas alas.




